¿Y ahora qué?
El perro doméstico es un animal con un
comportamiento de cariño y lealtad a los hombres desde hace milenios, en la
antigüedad las civilizaciones con mayor cultura lo tenían en gran aprecio y
respeto, algunos además de cuidarlos e integrarlos a la familia cuando morían
disponían de cementerios dedicados a ellos para enterrarlos.
La amistad y
compañía de un perro era elemental para cuidar las propiedades e integridad
física de los miembros de la familia, los perros acompañaban a los amos en sus
labores diarias del campo, en la caza y aun en la guerra los protegían de sus
enemigos.
¿Qué paso con el transcurso del tiempo?
Los perros,
caballos, gatos y demás mascotas en el siglo XX se hacen menos indispensables,
las costumbres y necesidades primordiales de las personas cambian radicalmente -
ahora ya tenemos protecciones electrónicas de seguridad en nuestros hogares y en
trabajos, nuestra transportación es mecanizada y se prohíbe en muchos espacios
la presencia de las mascotas.
¿Y los perros, esa especie animal que ha
evolucionado junto con nosotros donde queda?
Algunos tienen la suerte de
convivir con sus amos y amigos toda su vida, otros ven truncada esa posibilidad
en forma brutal y despiadada, --basta con que se salgan de su domicilio sin la
supervisión de su familia o sean abandonados por personas irresponsables y
sádicas, o que tengan la mala suerte de perder a su familia por circunstancias
ajenas a ellos como enfermedades o la muerte de sus amos, para que sean
señalados indiscriminadamente como animales salvajes con la tendencia a hacer
daño a quien se encuentren en su camino en el transcurrir de su magra
existencia. -- ¿es eso lo que nuestra cultura quiere hacer con nuestros
ancestrales amigos? .
¡Por cierto que no es lo mas adecuado!
Es obvio,
lógico y cierto que las mascotas que se sienten desamparadas tratan de encontrar
el camino a casa o la compañía de un nuevo amo, es cierto que ellos serán tan
buenas mascotas y fieles amigos como fueron antes, si bien extrañaran a sus
antiguos amos no por esos cambiaran sus costumbres ancestrales de protección y
cariño hacia los humanos por el resto de su
existencia.
Ayudemos entonces a nuestros amigos en lo mejor que podamos que va
en ello nuestra cultura como
mexicanos.
ALBERGUE DE MASCOTAS CAPY/ Ing.
Sergio Baz Diez