Laika (La Tripulante)
Antes del lanzamiento del Sputnik 2, tanto la Unión Soviética como los Estados Unidos, ya habían lanzado animales vivos en vuelos suborbitales. Esta misión requería una atención especial al entrenamiento de los perros, ya que la duración del vuelo exigía que los animales pudieran adaptarse a permanecer en espacios confinados por un período mayor.
Albina fue lanzada dos veces en un cohete para probar su resistencia a las grandes alturas, y Mushka fue utilizada para la prueba de la instrumentación y los equipos de soporte vital. A la postre, Laika fue seleccionada para participar en la misión orbital, y Albina como la principal sustituta. Su entrenamiento estuvo a cargo del científico Oleg Gazenko. El entrenamiento requería acostumbrar a los perros al entorno que encontrarían en el viaje, como el espacio reducido de la cápsula, los ruidos, vibraciones y aceleraciones. Como parte del entrenamiento, la aceleración de los despegues era simulada a través de la fuerza centrífuga impuesta a la cápsula donde los animales se introducían. Durante estas actividades, su pulso se llegaba a duplicar y su presión sanguínea aumentaba en 30–65 torr. El mismo proceso general sería utilizado más tarde en el entrenamiento de los cosmonautas soviéticos.
La adaptación de los animales al confinado espacio del Sputnik 2, requirió que permanecieran en compartimientos cada vez menores, por espacios de hasta veinte días. El confinamiento forzado provocó disturbios en las funciones excretoras de los animales, incrementando su agitación y deteriorando su condición física general.
El Sputnik 2 fue lanzado el 3 de noviembre de 1957. Los signos vitales de Laika eran seguidos telemétricamente por el control en tierra. Al alcanzar la máxima aceleración después del despegue, el ritmo respiratorio del animal aumentó de tres a cuatro veces lo normal, y su frecuencia cardíaca pasó de 103 a 240 latidos por minuto. Al alcanzar la órbita, la punta cónica del Sputnik 2 se desprendió exitosamente. La otra sección de la nave que debía desprenderse (el "Blok A") no lo hizo, impidiendo que el sistema de control térmico funcionara correctamente. Parte del aislamiento térmico se desprendió, permitiendo que la cápsula alcanzara una temperatura interior de 40 °C. Tras tres horas de microgravedad, el pulso de Laika había descendido a 102 latidos por minuto; este descenso en la frecuencia cardiaca había tomado tres veces más tiempo que lo experimentado durante el entrenamiento, lo cual indicaba el estrés bajo el que estaba la perra. Los datos telemétricos iniciales mostraban que, aunque Laika estaba agitada, estaba comiendo. La recepción de datos vitales paró entre cinco y siete horas después del despegue.
Sin embargo, la información que Moscú dio a conocer, decía que el animal se comportaba en calma en su vuelo espacial, y que en pocos días Laika descendería a la tierra, primero en su cápsula espacial y luego en paracaídas. El mundo confiaba en que el animal llevaba alimento suficiente y su condición era estable, por lo que muchas personas estuvieron pendientes del regreso de Laika. Algunas aprovecharon para gastar bromas: durante varias horas, la población de Santiago de Chile estuvo convencida de que Laika había caído en la ciudad. Los habitantes de la zona suburbana vieron descender a un perro en paracaídas, y la gente se convenció al instante de que se trataba de Laika. Cuando el animal llegó a la tierra, se comprobó que en realidad se trataba de un perro macho, y el montaje no era más que una broma para aprovecharse de la psicosis de "perras voladoras".
Después de Laika, ninguna otra misión tripulada por perros fue lanzada sin que existiese un sistema para el retorno seguro del animal.
En lo que respecta a temas de exploración espacial, el tema de la carrera espacial entre los Estados Unidos y la Unión Soviética dominó la opinión pública durante muchos años; por lo que temas como la explotación de animales no fueron debatidos intensamente en su momento. La prensa de 1957 estaba más preocupada en reportar el impacto desde el punto de vista político, y la salud y recuperación (o más bien, la pérdida) de Laika eran temas rara vez mencionados. Fue hasta mucho más tarde que se originaron discusiones sobre el destino final del animal.
La deliberada muerte de Laika desencadenó un debate mundial sobre el maltrato a los animales, y los avances científicos a costa de pruebas con animales. Aunque varios animales ya habían perecido en misiones de los Estados Unidos en los nueve años previos al Sputnik 2, Laika fue el primer animal enviado al espacio sin esperanzas de ser recuperado. En el Reino Unido, la Liga Nacional de Defensa Canina ( NCDL, actualmente Fundación para los Perros) pidió que los dueños de perros guardaran un minuto de silencio en honor a Laika. Algunos grupos protectores de los derechos animales protestaron frente a embajadas soviéticas. Sin embargo, algunos científicos estadounidenses ofrecieron apoyo a sus colegas soviéticos, por lo menos antes de que se anunciara la muerte de Laika. Dentro de la Unión Soviética hubo menos controversia por el suceso, que no fue abiertamente cuestionado en los medios de comunicación.
El viaje de Laika la convirtió en uno de los perros más famosos del mundo.
En distintos países se crearon sellos de correo con la imagen de la perra Laika, conmemorando su vuelo. En 1997, en la Ciudad de las Estrellas, fue develada una placa en homenaje a los cosmonautas caídos. Laika está representada en una esquina de la placa, espiando por entre las piernas de uno de los cosmonautas. En el Monumento a los Conquistadores del Espacio (1964), en Moscú, Laika y Lenin son los únicos personajes que se pueden reconocer por su nombre, de entre todos los personajes que aparecen esculpidos en el monumento.
El 9 de marzo de 2005, un pedazo de terreno en el planeta Marte fue llamado Laika, aunque no oficialmente, por los controladores de la misión del Mars Exploration Rover. El lugar se localiza cerca del cráter Vostok en Meridiani Planum.
Laika ha aparecido en numerosas obras literarias, mayormente de Ciencia Ficción o también de fantasía, que frecuentemente narran historias sobre su rescate o supervivencia. La novela Intervention (Intervención) de Julian May, relata que Laika fue rescatada por extraterrestres. En la novela Weight (Peso) de Jeanette Winterson, el titán griego Atlas encuentra la cápsula en órbita, y adopta al animal. En la serie Doctor Who se narró una historia sobre su funeral.
Los nombres de varios grupos musicales están inspirados en Laika, entre ellos Laika, Laika Dog y Laika and the Cosmonauts. La perra apareció en la cubierta de los primeros tres álbumes del grupo Laika. Laika es también el nombre de varias canciones, producidas por las bandas Arcade Fire, Moxy Früvous, y The Cardigans. En 1988, el grupo español Mecano, en su álbum Descanso Dominical, incluyó una canción llamada " Laika" que relata el lanzamiento del Sputnik 2. La banda alemana C.C.C.P. lanzó un álbum llamado Cosmos en 1986, cuya temática giraba alrededor del programa espacial soviético. En dicho álbum, la canción Laika, Laika, tiene un coro militar ruso. El álbum Laika Come Home (2002) es un remix que el grupo Spacemonkeyz hizo del primer álbum de la banda Gorillaz. El título es una mezcla del nombre de la perra rusa, con el título de la primer película de la perra Lassie ( Lassie come home). Además, la perra ha sido tema de otros artistas como Akino Arai, György Kurtág y Åge Aleksandersen entre muchos otros.