ELEGIR UNA MASCOTA

Antes de llevar un animalito a casa

Todos los cachorritos son bonitos. Es muy difícil resistirse a una bolita de pelos con mirada tierna que nos dice "llévame". Pero antes de llevarnos un cachorro con nosotros tenemos que pensar MUY bien antes de hacerlo. La mayoría de las personas que venden o regalan cachorros no se preocupan por explicar lo mínimo indispensable sobre el cachorro a quién se lo lleva.

Primero que nada hay que saber si estamos dispuestos a cuidar del cachorrito TODA su vida. No son para un "ratito". No son para quererlos y apapacharlos mientras son chiquitos y tiernos, y en cuanto crecen, olvidarse de ellos o mucho peor..."deshacerse" de ellos. Si uno no está dispuesto a cuidar y amar a un animal de compañía todos los años de su vida, NO HAY QUE LLEVARLO A CASA. No son juguetes, ni cosas que uno pueda desechar cuando se cansó o se aburrió o se puso "problemático" atenderlo.

Una vez que creemos que estamos dispuestos a quererlo y cuidarlo toda su vida hay que tener bien claro lo siguiente: los animales, como los niños, van al baño (les puede ganar), ensucian, hacen travesuras, se enferman, se pueden portar mal, hay que bañarlos, cepillarlos, recoger su desorden... Hay que dedicar tiempo a atenderlos y educarlos, pero a base de paciencia y cariño, jamás a gritos y a golpes.

¿Todavía nos queremos llevar al cachorrito con nosotros? ¿Tenemos tiempo, paciencia y amor para darle? Ahora hay que tomar en cuenta cuánto va a crecer, si en realidad tenemos el espacio suficiente para él o ella y si vamos a tener los recursos económicos para alimentarlo y vacunarlo como corresponde. Mucha gente no se detiene a pensar en detalles como este que pueden parecer insignificantes, pero no es lo mismo alimentar un cachorro Gran Danés, que seguirlo alimentando debidamente cuando está completamente desarrollado. Hay que ser realistas y ver si podemos afrontar (muchos años) el costo de manutención del animal de compañía que queremos tener.

¿Ahora sí está seguro de querer llevar a su casa esa bolita de pelos? No se va a arrepentir. Los animales de compañía saben recompensar infinitamente nuestro cariño y dedicación. Su amor es total e incondicional.

 

No entren en pánico

Ser un dueño responsable implica mucha dedicación, tiempo, cuidados y gastos, pero para nada quiere decir que debamos ser perfectos o ricos. Hay muchas cosas sobre ser un dueño responsable que podíamos ignorar hasta ahora, y quizás muchas veces podamos equivocarnos o podamos no darle nuestro cien por ciento a nuestro animal de compañía. Lo que cuenta es que nuestra intención sea atenderlo como se merece y que hagamos todo lo posible por lograrlo.

Lo que más nos van a agradecer (y sabrán recompensarnos con creces) es nuestro amor. Ellos no necesitan que seamos perfectos, necesitan cariño y si les tenemos verdadero cariño, nada de lo que necesitan les va a faltar.
Recordemos la regla de oro de la ética: Tratemos a los demás como a nosotros nos gustaría que nos trataran, y esto incluye a todos los seres vivos.

 

 

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